Su cuna gastronómica se sitúa en el mismo corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa. El queso madura en cuevas naturales y conserva el aroma de la cultura pastoril previa, trashumante, que en primavera y verano busca los pastos de alta montaña para sus vacas autóctonas, casinas y carreñas, asà como ovejas y cabras. De las tres leches, en perfecta armonÃa, y con el espÃritu de fondo de las mismas cuevas, las vegas altas, y las majadas donde pasta el ganado, toma cuerpo y espÃritu el Gamonéu, como se le conoce popularmente.
Toma su nombre de los lugares homónimos, uno en el concejo de OnÃs y otro en el de Cangas de OnÃs. El primero de los concejos es que el que mayor renombre ha alcanzado con aldeas de gran tradición en estas faenas lácteas, como Bobias, Silviella, AvÃn, Talaveru, El Castru, Demués…
Su elaboración artesana pasa por mezclar la leche del rebaño de los dos ordeños, mañana y tarde, obteniendo al dÃa siguiente una cuajada ácida que después se tratará de desuerar en la mayor medida posible. Al cabo de varios dÃas de presionar el queso para que pierda parte de su suero se espolvorea la pieza con sal gruesa y se coloca en estancias de madera donde permanecerá 10-15 dÃas oreando y recibiendo el humo generado en el interior de la cabaña. A continuación el queso pasa a completar su proceso a las cuevas naturales de las montañas, donde permanecerá dos meses hasta que la corteza ligeramente ahumada con la entró se recubra en la cueva de un intenso velo mohoso de tonos rojizos, grises y verdosos, que ya nos abre el apetito al primer golpe de vista. La pasta se torna seca y quebradiza, con sabor ligeramente picante y desarrollado.
Su sabor auténtico, sin réplica en el mundo conocido, es fruto de una tradición esmerada que ha ido pasando de padres a hijos como uno de los conocimientos más apreciados de la familia. En el método de elaboración no interviene ningún producto ajeno a lo estrictamente natural, pues el “cuayu” que se emplea también es de este origen.
El Gamonéu suele degustarse en tacos no demasiado gordos pero alargados. Aquà te pillo aquà te mato: el queso se acompaña entonces de un poco de pan. Pero como viene siendo habitual en la cocina asturiana contemporánea su esencia se busca en cada vez más platos, y se consume en cremas y salsas de distintas recetas y como condimento espolvoreado para ensaladas. Esta versatilidad, propia de otros productos lácteos de la región, le convierten en un fiel exponente del gusto astur, siempre intenso y único.
Lo mejor para conocer el Gamonéu de primera mano es acudir a la propia zona, antes mencionada, inscrita además en el oriente de Asturias: la mancha quesera más importante de Europa según muchos expertos. En esta comarca, además, se trabaja desde hace tiempo en una divulgación in situ del propio producto. Aunque popularmente ya se conozca el camino que lleva a las queserÃas, se quiere promocionar turÃsticamente en una visita programada que incluirÃa diversos itinerarios, incluyendo los antiguos caminos de acceso a los pastos de altura. La iniciativa prevé también la visita a cabañas de los Picos de Europa, donde se elaboran los quesos más artesanos, asà como a queserÃas industriales.
En segundo lugar se pretende que los centros de elaboración lleguen a convertirse en puntos de degustación y venta directa de quesos. La actuación estrella será la puesta en marcha de rutas que permitan la visita a queserÃas, a cabañas o majadas de pastores, de forma que se llegue a consolidar un nuevo producto turÃstico.
Aunque se trate de un proyecto usted ya puede adelantarse, no espere a que se lo señalicen las autoridades competentes, coja un mapa de carretera acérquese a Cangas o Benia y pregunte directamente por las queserÃas y los pastos. Recorra su paisaje e improvise un lugar para comer en el campo, un poco de Gamonéu, sidra o vino. Seguro que no necesita más que un interlocutor, o ninguno, para decir en voz alta “qué bueno está este queso” y tumbarse luego a la sombra de un haya. Contar hasta tres y respirar aire puro.
















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